Un hábito tan cotidiano como pelar el kiwi antes de comerlo volvió a instalarse en la discusión alimentaria, pero esta vez con implicancias que van más allá de la cocina doméstica. En general las personas suelen retirar la cáscara y, con ello, dejar fuera una fracción relevante del aporte nutricional del fruto.
La base científica más clara para esa afirmación aparece en la revisión “The nutritional and health attributes of kiwifruit: a review”, publicada en European Journal of Nutrition. Ese trabajo señala que el consumo de SunGold kiwifruit completo, incluida la piel, incrementa el contenido de fibra en 50%, de vitamina E en 32% y de folato en 34%, en comparación con comer solo la pulpa. La misma revisión describe al kiwi como una fruta de alta densidad nutricional, particularmente destacada por su vitamina C, fibra dietaria, potasio, vitamina E y folato.
El tema es relevante para un categoría que compite cada vez más por atributos de salud, funcionalidad y diferenciación. Más aún, una revisión de 2024 en Applied Sciences concluyó que los subproductos del kiwi, incluida la cáscara, conservan compuestos bioactivos como fenoles, vitaminas y pigmentos, y que esos materiales pueden aprovecharse en alimentos funcionales, nutracéuticos y cosmética. En otras palabras, lo que para muchos consumidores sigue siendo descarte también está siendo leído por la ciencia como una fuente de valor.
Para el consumidor la piel del kiwi representa más fibra y micronutrientes
Desde una mirada agrofrutícola, este tipo de evidencia fortalece dos líneas de desarrollo. La primera es comercial: el kiwi puede seguir consolidándose como una fruta asociada a nutrición, digestión y antioxidantes, con un relato más robusto sobre el consumo del fruto completo.
La segunda es industrial: la valorización de cáscara, semillas y otros residuos encaja con las estrategias de economía circular que hoy ganan peso en la agroindustria. Hay una combinación entre la revisión nutricional sobre consumo integral del kiwi y la revisión sobre bioactivos presentes en sus subproductos.
Para quienes quieran consumir el kiwi con piel deben lavarlo bien. En paralelo, un estudio clásico publicado en el Journal of Agricultural and Food Chemistry mostró en manzanas que una solución de bicarbonato de sodio fue más efectiva que el agua corriente para suavizar la piel y reducir residuos, antecedente que suele citarse como referencia de lavado doméstico de fruta con piel.
En el mundo del deporte de élite, donde la diferencia entre el éxito y el fracaso se mide en milisegundos, el descanso es tan crucial como el entrenamiento mismo. Sin embargo, los atletas suelen enfrentarse a dificultades para dormir debido a la intensidad de sus rutinas, los viajes y la ansiedad de la competición. Una nueva investigación publicada en la revista científica Nutrients sugiere que la solución podría estar en una fruta: el kiwi.
El estudio, llevado a cabo con atletas de élite de disciplinas como la vela y el atletismo (corredores de media distancia), analizó el impacto de una intervención nutricional sencilla: consumir dos kiwis verdes medianos (variedad Actinidia deliciosa) una hora antes de acostarse durante un periodo de cuatro semanas.
Los resultados fueron contundentes. Los participantes mostraron mejoras «clínicamente significativas» en varios indicadores clave del sueño y la recuperación física.
Hallazgos principales
Mejor calidad y cantidad de sueño: Los atletas reportaron un aumento en el tiempo total de sueño y una mayor eficiencia del mismo. Además, se redujo drásticamente el número de despertares nocturnos y el tiempo que permanecían despiertos tras haber conciliado el sueño inicialmente.
Reducción del estrés: La investigación detectó una mejora en el equilibrio entre el estrés y la recuperación. Los deportistas mostraron niveles más bajos de estrés general y estrés relacionado específicamente con la práctica deportiva.
Recuperación física acelerada: Gracias a la mejora en el descanso, el cuerpo de los atletas pudo procesar mejor las adaptaciones del entrenamiento, reduciendo el riesgo de lesiones y el síndrome de sobreentrenamiento.
¿Por qué el kiwi?
La ciencia detrás de este beneficio reside en la composición química de la fruta. El kiwi es una fuente natural de:
Melatonina: La hormona clave para regular los ritmos circadianos y facilitar el inicio del sueño.
Serotonina: Un precursor de la melatonina que contribuye a un mejor descanso.
Antioxidantes y Vitamina C: Ayudan a combatir el estrés oxidativo y la inflamación provocada por el ejercicio intenso.
Folato: Su deficiencia se ha vinculado con el insomnio y el síndrome de piernas inquietas; el kiwi ayuda a mantener niveles óptimos de este nutriente.
Aunque el estudio se centró en atletas de alto nivel, los investigadores sugieren que este enfoque de «comida primero» (food-first approach) es una alternativa saludable y efectiva frente a suplementos farmacológicos. Incorporar dos kiwis en la rutina nocturna no solo mejora la digestión —beneficio ya conocido de esta fruta— sino que se consolida como una estrategia natural para quienes buscan optimizar su descanso y despertar con más energía.
*** Referencia: Doherty R, Madigan S, Nevill A, Warrington G, Ellis JG. «The Impact of Kiwifruit Consumption on the Sleep and Recovery of Elite Athletes». Nutrients. 2023. VER EL ESTUDIO AQUÍ
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) anunció una propuesta de reglamentación para modificar los requisitos de manipulación bajo la orden federal de comercialización de kiwis cultivados en California, así como las regulaciones aplicables a las importaciones de esta fruta.
Según informó el Servicio de Comercialización Agrícola (AMS) del USDA, la propuesta tiene como objetivo principal flexibilizar y actualizar los estándares de empaque y tamaño. De acuerdo con la información, esta modificación permitiría a la industria adaptarse mejor a las demandas actuales de los consumidores y a las capacidades logísticas de los productores y distribuidores.
Qué dice la propuesta
La propuesta, publicada originalmente por el USDA, contempla los siguientes puntos clave:
Actualización de tamaños: Se busca ajustar las tolerancias de tamaño mínimo para permitir que una mayor variedad de fruta comercializable llegue a los estantes, sin sacrificar la calidad percibida por el comprador.
Requisitos de importación: Según las leyes federales de los Estados Unidos, cuando se modifican los requisitos para un producto nacional bajo una orden de comercialización, los productos importados deben cumplir con estándares iguales o equivalentes. Por lo tanto, estos cambios también se aplicarían al kiwi que ingresa al país desde el extranjero.
Eficiencia operativa: La fuente oficial destaca que estos cambios fueron recomendados por el Comité Administrativo del Kiwi, el cual está compuesto por miembros de la industria que buscan optimizar los procesos de inspección y certificación.
Proceso de comentarios públicos
Como parte del proceso de transparencia gubernamental, el USDA ha abierto un periodo de comentarios públicos para que los interesados puedan expresar sus opiniones antes de que la regla se convierta en ley definitiva.
De acuerdo con el comunicado del Servicio de Comercialización Agrícola, los comentarios recibidos serán analizados minuciosamente para determinar el impacto final de la medida en la economía agrícola y en el suministro de frutas para los ciudadanos estadounidenses.
Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos continuos del USDA para asegurar que las órdenes de comercialización sigan siendo herramientas útiles y dinámicas para los agricultores, permitiéndoles mantener la competitividad en un mercado global cada vez más exigente.
El kiwi rojo dejó de ser una rareza de nicho para transformarse en una de las apuestas más dinámicas del negocio global del kiwi. Esa es la señal que está entregando Zespri con la expansión de RubyRed, su variedad de pulpa roja, que en la temporada 2026 llegará a 16 mercados internacionales con un volumen superior a cinco millones de bandejas, equivalentes a unas 18.000 toneladas.
De acuerdo a publicación de Asiafruit, la ofensiva comercial incluye el ingreso por primera vez a Australia, Vietnam y Canadá, en una estrategia que confirma que la categoría roja empieza a ganar peso propio dentro del portafolio de la firma neozelandesa.
La magnitud del salto no es menor. El año pasado RubyRed movió cerca de tres millones de bandejas y ahora prácticamente duplica su escala, impulsado por la entrada en producción de más huertos y por una demanda que, según la compañía, sigue consolidándose en mercados clavez.
Para Zespri, el avance de esta variedad tiene además un valor estratégico: RubyRed es el primer kiwi que cosecha cada temporada, lo que le permite abrir antes la campaña comercial, generar entusiasmo en retail y asegurar espacio en góndola antes del arribo masivo de SunGold y Green.
El CEO de la compañía, Jason Te Brake, destacó el rol estratégico de esta variedad dentro del portafolio. “RubyRed™ es el primer kiwi que cosechamos cada temporada, lo que nos permite generar entusiasmo y asegurar espacio en góndola antes de nuestras variedades SunGold y Green”, señaló.
El crecimiento tendrá uno de sus focos más visibles en Norteamérica. Zespri prevé triplicar este año el volumen destinado a Estados Unidos, con ventas minoristas a partir de mediados de abril, mientras que Canadá se incorpora por primera vez al mapa comercial de la variedad. En Asia, en tanto, el desempeño también aparece como una señal de respaldo para la categoría: en Shanghái, las primeras 25.000 bandejas enviadas se vendieron casi por completo a distribuidores y retailers, con apoyo de plataformas de comercio electrónico como Douyin, donde en apenas cuatro horas se concretó un volumen equivalente a cuatro días de ventas por canales tradicionales.
Parte del atractivo de RubyRed está en su diferenciación sensorial y nutricional. Zespri describe a esta fruta como un kiwi de color rojo brillante, sabor dulce con notas similares a berries y un perfil marcado por la presencia de antioxidantes como las antocianinas, pigmentos naturales responsables de su tonalidad. La empresa añade que también es una buena fuente de folato, potasio y vitaminas C y E. Esa combinación de novedad visual, sabor y atributos saludables ha ayudado a atraer consumidores nuevos y más jóvenes hacia la categoría del kiwi, un dato especialmente relevante en un negocio frutícola donde la renovación de la demanda es cada vez más disputada.
Pero el crecimiento no está exento de restricciones. A diferencia de las variedades verdes y amarillas, los kiwis de pulpa roja tienen una vida poscosecha más corta, lo que reduce su ventana comercial. En el caso de RubyRed, esa disponibilidad suele rondar las ocho semanas, una limitación que condiciona la logística, la distancia a los mercados y la duración de la oferta. Justamente por eso Zespri comenzó a mover otra pieza en su estrategia varietal: Red80, una nueva genética roja que se cosecha algo más tarde que la actual Red19, ofrece mayor firmeza y mejor capacidad de almacenamiento, con la idea de extender la presencia de RubyRed en los mercados y sostener la construcción de marca por más tiempo.
La compañía anunció que pondrá a disposición 100 hectáreas de licencias Red80 en mayo de 2026, con la expectativa de alcanzar volúmenes comerciales hacia 2028. En paralelo, sus perspectivas de mediano plazo apuntan a seguir ampliando la oferta global de RubyRed en los próximos años.
Para una industria que compite cada vez más por diferenciación, valor nutricional y experiencia de consumo, el caso del kiwi rojo muestra cómo la innovación varietal empieza a convertirse en un motor central del negocio, no solo para abrir nuevos mercados, sino también para ensanchar la categoría y capturar consumidores que buscan algo distinto dentro de la fruta fresca premium.
La expansión de RubyRed también se inserta en la escala global de Zespri, que se presenta como el mayor comercializador de kiwi del mundo y vende fruta en más de 50 países, trabajando con miles de productores en Nueva Zelanda y en programas internacionales de abastecimiento.
En el escenario frutícola mundial y nacional donde el kiwi avanza en consumo y mejores retornos, la industria nacional de esta superfruta se prepara para aprovechar el positivo escenario, que sólo puede hacerse, según lo declaran especialistas y profesionales del propio sector: con calidad, unidad y pensando en el consumidor.
Para conocer más sobre este «renacer del kiwi», pero desde la visión de productores/exportadores de esta super fruta, conversamos con Gonzalo Gajardo, gerente comercial de Exportadora Subsole, quien analizó el presente de la industria, el potencial del kiwi amarillo y la importancia crítica de respetar los parámetros de madurez para asegurar la sostenibilidad del negocio a futuro.
Con una operación que moviliza millones de kilos anuales, Subsole apuesta por un crecimiento técnico, entendiendo que el futuro de la categoría depende de ofrecer una experiencia de consumo superior, y «eso solo se logra mejorando la calidad».
Gonzalo Gajardo-Subsole
Kiwi Amarillo
De acuerdo a Gajardo, la exportadora envía al mundo entre 5 y 6 millones de kilos de kiwis en la temporada. De ese total, la gran mayoría corresponden a la variedad Hayward (verde). Y el resto (aproximadamente 500.000 kilos) es de kiwi amarillo o «pintado».
Ustedes son una de las empresas que han tenido resultados positivos con el kiwi amarillo ¿Cómo lo han logrado? ¿Qué dirías que ha sido clave?
Tenemos plantaciones de kiwi amarillo en la comuna de San Vicente y nos ha ido muy bien con ellos.[CC1] Es una zona privilegiada sin presencia de PSA, ni Verticillium, lo que nos ha permitido establecer programas de largo aliento. Creo que la elección de la correcta ubicación, es decir, la decisión de dónde plantar ha sido fundamental, así como también escoger adecuadamente las variedades.
En términos de exportaciones, trabajamos principalmente con clientes en Japón que guardan estos kiwis por cerca de 8 a 9 meses para empezar su comercialización a fines de febrero o marzo. Los retornos son muy buenos y los productores están muy contentos. Creo que hemos decidido bien.
¿Planea la compañía seguir expandiendo estas plantaciones amarillas?
Definitivamente. De hecho, ya plantamos más y tenemos un proyecto con variedades de Gingold (Yin-Yang), sumando cerca de 20 hectáreas plantadas en los últimos dos años en San Vicente. Vamos creciendo «muy, muy, muy tranquilos, no volviéndonos locos. Por ahora son proyectos autofinanciados con capital de la compañía porque el productor tercero en Chile todavía está reticente al cambio varietal, dado que al kiwi verde le está yendo excelente hoy.
¿Hacia dónde dirigen sus mayores esfuerzos de distribución actualmente?
Estamos diversificados. Japón es clave, pero el mayor porcentaje de nuestra distribución de kiwi amarillo se concentra en Europa. También tenemos presencia en algunas cadenas de supermercados en Estados Unidos y Brasil.
¿Cómo conviven con un gigante como Nueva Zelanda en este mercado, pensando que es el gran productor de kiwi amarillo en el hemisferio?
No vemos a Nueva Zelanda como una competencia, sino como un complemento. Pelear con ellos es muy complicado por la inversión que ponen en marketing, que vemos como un apoyo para generar más consumo de la categoría. Hoy, los supermercados en Inglaterra y el resto de Europa nos piden cada vez más kiwi amarillo porque necesitan ese complemento que el consumidor final está solicitando.
Tendencia: Un nuevo camino que requiere más calidad
En cuanto al consumo global del kiwi, especialmente después del Covid-19 ¿Perciben una tendencia real de crecimiento en el consumo a nivel mundial?
Sí, el kiwi post-pandemia se ha posicionado con fuerza porque se relaciona directamente con la salud, la vitamina C y el potasio. Además, han entrado mercados masivos como la India, con 1.400 millones de personas cuya dieta se basa en vegetales. Es muy interesante ver cómo estos nuevos mercados absorberán el aumento de la producción mundial.
No obstante, es importante ir mejorando la calidad para ir aprovechando este gran momento del kiwi. Un kiwi bueno es lo único que puede asegurar que este consumo siga creciendo.
Ya que hablamos de mejorar la calidad, para esta temporada el Comité ha llamado a subir los estándares de madurez del kiwi, ¿Cuál es la postura de Subsole frente a ello?
Nos adaptamos y trabajamos en conjunto con el Comité del Kiwi. De hecho, represento a Subsole en el directorio. Lo más importante es respetar el PAM (Programa de Aseguramiento de Madurez) de manera de avanzar en la calidad.
Se ha visto fruta saliendo en enero, fuera de norma. ¿Qué opina de esto?
Eso es un despropósito, pues mata todo. Mata los esfuerzos de todo el sector, cómo nos ven los clientes. Respetar el PAM es la base para que el consumidor finalmente repita la compra una y otra vez.
No se trata solo del PAM, sino de entregar un kiwi con buen Brix, buena materia seca y excelente condición de llegada. El objetivo es que el cliente tenga una «experiencia de sabor». Es lo único que nos permite competir hoy con Nueva Zelanda o cualquier otro origen.
Proyecciones y el Horizonte 2030
¿Cómo visualiza el futuro de la industria en los próximos años?
Soy optimista. Aunque la superficie en Chile bajó de 12.000 hectáreas a inicios de los 2000 a unas 7.000 actuales, el producto que se hace hoy es otro; es de mucha mejor condición y calidad. Y por lo mismo habrá crecimiento, pero debe seguir siendo con la construcción de un kiwi cada vez mejor.
¿Qué pasará cuando la industria vuelva a crecer en hectáreas?
No creo que el precio baje abruptamente, porque hoy ofrecemos una mejor experiencia de consumo, lo que veo es que de aquí al 2030 no va a haber espacio para kiwis de mala calidad.
Creo que el kiwi tiene por lo menos 5 años más despejados de buenos precios y 10 años tranquilos. La clave será seguir haciendo las cosas bien y trabajar como gremio e industria para que eso se refleje en los retornos al productor.
El kiwi volvió a instalarse en la conversación sobre alimentación saludable luego de que TN publicara una nota centrada en sus beneficios para la producción de colágeno y el fortalecimiento de los huesos. El artículo lo presenta como una “fruta de oro” y subraya que un kiwi diario puede aportar alrededor del 85% de la vitamina C que necesita el organismo, además de resaltar su contenido de vitamina E, K, folatos, carotenoides, potasio, fibra y otros fitoquímicos.
Más allá del enfoque divulgativo, el principal respaldo reciente para el ángulo del colágeno proviene de un trabajo liderado por la Universidad de Otago y publicado en 2025 en Journal of Investigative Dermatology. El estudio informó que una intervención dietaria con dos kiwifruit ricos en vitamina C al día aumentó los niveles de vitamina C en la piel y se asoció con mejoras en grosor cutáneo y renovación de la epidermis, en una muestra de adultos sanos evaluados en Nueva Zelanda y Alemania.
En un mercado donde el consumidor busca cada vez más frutas asociadas a atributos funcionales, el kiwi refuerza su posicionamiento no solo por frescura y sabor, sino también por su alta densidad nutricional. Una revisión científica sobre sus propiedades nutricionales recuerda que su contenido de vitamina C permite sostener declaraciones de salud vinculadas a la formación normal de colágeno para piel, huesos, cartílago y vasos sanguíneos.
La evidencia encontrada respalda con más fuerza el rol del kiwi como vehículo de vitamina C y su relación con la síntesis de colágeno, especialmente en piel, que una acción directa y específica sobre el hueso atribuible solo al fruto. En ese punto, la conexión con salud ósea es principalmente indirecta, a través del papel conocido de la vitamina C en la formación de colágeno.
El presidente del gremio, Carlos Cruzat, señaló que esto planteará un desafío para colocar en los mercados los nuevos volúmenes producidos, lo que significará además un desafío interno para mejorar la calidad de la fruta y aumentar la capacidad de almacenamiento.
El kiwi apunta fuerte en Chile, acompañado de una mayor demanda de los mercados y precios que se han mantenido estables, a pesar de la mayor oferta.
De este y otros termas profundizó Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi, en el último capítulo de “Viernes del Kiwi”, el programa mensual que se realiza en conjunto con Redagrícola y en colaboración con Abud & Cía.
Cruzat señaló en la oportunidad que actualmente existen al rededor de 9.400 hectáreas en Chile, sumándose en los últimos años 3.900 ha de plantaciones nuevas.
Sin embargo, esa cifra sufrirá un incremento en los próximos años, ya que al 2030, en tanto, se llegaría a 13.400 ha, con una proyección de que, por primera vez, las nuevas plantaciones superen a las antiguas con 6.900 ha de nuevas, detalló el presidente del gremio.
Para el 2035, en tanto, esperan que Chile llegará a casi 15.500 ha, lo que significaría que en 10 años casi se duplicaría la superficie plantada de kiwi en Chile. “En 2035, casi un 60% de la fruta va a ser fruta de plantaciones nuevas”, complementó Cruzat.
“Vamos a crecer en un 50% en 5 años, que es un volumen grande, que requiere un esfuerzo para entender dónde vamos a comercializar todo eso”, añadió, apuntando a un escenario favorable donde se espera que haya aún más consumo del fruto.
Y es que para 2035 se proyecta una producción de 345.000 toneladas, “es decir, vamos a tener las 145.000 que produjimos en 2025, más 200.000 nuevas toneladas. Es un volumen inmenso que tenemos que reubicar”, comentó el timonel del Comité del Kiwi en el último episodio.
EL DILEMA DEL CAT 2
Cruzat explicó que las oportunidades existen porque “los mercados todavía están en un periodo en que han tenido poca fruta: Italia perdió más del 50% de su superficie; Grecia no ha crecido tanto como para cubrir lo que lo que perdió Italia; EE UU no ha crecido y Nueva Zelanda también tiene menos verdes. Por lo tanto, hemos tenido la oportunidad de poder colocar Categoría 2 a buenos precios”.
Sin embargo, sostuvo que “si miramos la situación de otras especies, el caso más patente, el que tenemos hoy día de cereza, donde los calibres pequeños no tienen espacio cuando hay un gran volumen, y los defectos ya no son tolerables”.
Si bien dice que han podido darle espacio a las categorías 2, apunta a que mientras las plantaciones vayan creciendo, “se tendrá que ir retirando esas categorías 2 de nuestros huertos”.
Asimismo, Cruzat señaló que las claves estarán en reducir los calibres pequeños, eliminar la fruta que califique como CAT 2, y mejorar la almacenabilidad, ya que ahí estará el principal desafío para los próximos 5 y 10 años: “los que estén en el negocio van a tener que enfocarse en eso”, afirmó.
En el marco del reciente directorio ampliado del Comité del Kiwi (CdK), el presidente de la entidad, Carlos Cruzat, presentó a sus socios exportadores y productores, el plan de trabajo para el año 2026, destacando también una ambiciosa hoja de ruta centrada en la calidad y el aumento de la producción nacional prevista para los próximos 5 y 10 años.
Según Cruzat, para esta temporada 2026 se estiman exportaciones de alrededor de 170 mil toneladas, lo que representa un incremento del 16% al 20% respecto al ejercicio anterior. Un alza que, según el ejecutivo, debe ser respaldada con la construcción de fruta de calidad y actividades de promoción y marketing en mercados clave como India, EE. UU., México y Brasil.
El representante destacó que “la industria del kiwi, no sólo chilena, sino que global se encuentra en un momento positivo en aumento de consumo y resultados. No obstante, esto también implica mayor responsabilidad a la hora de construir la fruta que el mercado y los consumidores quieren. Chile se encuentra en un momento de reflexión estratégica, donde la mirada debe estar puesta en la calidad que permita posicionar la fruta que tendremos en los próximos años”, observó.
Carlos Cruzat
Por ello, uno de los puntos centrales abordados por Carlos Cruzat fue el incremento de parámetros en el Programa de Aseguramiento de Madurez (PAM 2026), El objetivo es alinear la fruta chilena por sobre los valores internacionales, para garantizar una mejor experiencia de consumo, un kiwi más competitivo.
«Al elevar la exigencia de parámetros de cosecha, se busca mejorar la calidad de la fruta para que sea rica al consumo, con excelente almacenabilidad y competitiva en el largo plazo, considerando el parámetro 6,2° como un “desde”. Si bien, el PAM es un programa de adhesión voluntaria, nuestros socios, así como muchos no socios, lo están implementando, pues saben que es la única forma de mejorar la competitividad y aprovechar realmente el buen momento del kiwi a nivel global», puntualizó el directivo.
El nuevo PAM plantea que la fruta ingrese a las centrales frutícolas con a lo menos 6,2 ° Brix y 16% Materia Seca (sabor). Asimismo, fija temporalmente excepciones en zonas cálidas (Valparaíso), con un desde de 5,5°Brix y 15,5% de materia seca; y en zonas frías establece 6,5° Brix.
Agregó que para apoyar los desafíos del sector, el Comité coloca a disposición material técnico a través de plataformas como el KiwiTech y el monitoreo de huertos, los Viernes del Kiwi, entre otras. Además trabaja activamente el avanzar en el acceso a mercados como India (actualmente en la cuarta ronda del Acuerdo de Asociación Económica Integral) e Israel.
Una mirada global de industria
Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile, fue el encargado de entregar una mirada global de la situación del sector y su mirada a futuro.
En su intervención, relevó las sólidas perspectivas de la industria frutícola nacional, proyectando que las exportaciones totales del sector alcancen los US$10.000 millones para el año 2028. Este ambicioso objetivo, dijo, se sustenta en pilares estratégicos como el liderazgo mundial en envíos de fruta fresca, un portafolio diversificado y las ventajas naturales que ofrece el clima mediterráneo del país, permitiendo exportaciones durante prácticamente todo el año. “Pero es fundamental que ese crecimiento sea acompañado de un alza también en la calidad”.
Iván Marambio
Añadió: “Mejorar la competitividad de la fruta chilena es clave para enfrentar mercados y consumidores cada vez más exigentes, por ello, es fundamental la unidad del sector, a través de Frutas de Chile y sus Comités. La unidad, el trabajo conjunto y coordinado es la única forma de seguir manteniendo el liderazgo de nuestros envíos y mejorar la calidad para enfrentar los desafíos, pero también aprovechar de la mejor manera las oportunidades futuras”, sentenció.
Visión Técnica para la temporada 2026
Raimundo Cuevas, representante de Abud & Cía, presentó una actualización técnica sobre el programa de monitoreo del Comité del Kiwi para la temporada 2025-26, destacando que el promedio de frutos por metro cuadrado se sitúa en 46, una cifra superior al promedio de las últimas temporadas.
Durante el análisis, el profesional subrayó que la calidad del fruto muestra indicadores positivos, considerando el valor comparado con otras temporadas para los 80 días después de plena flor (DDPF). Estos datos técnicos sugieren un desarrollo equilibrado del cultivo, apoyado por una clasificación donde el 91,04% de la producción se categoriza como exportable.
En cuanto a los manejos estratégicos, las conclusiones generales apuntaron a la relevancia de la zona climática y la tecnología empleada para maximizar el potencial productivo, el cual puede llegar a las 55 ton/ha en condiciones óptimas.
Raimundo Cuevas
Cuevas enfatizó la importancia de controles fitosanitarios rigurosos para combatir patógenos como la Botrytis spp. y la PsA. Finalmente, remarcó que el uso de tecnologías como la polinización asistida, de manera electroestática o mecánica y el manejo de manchas de agua son determinantes para asegurar un producto de calidad premium y alcanzar las proyecciones de rendimiento establecidas para esta campaña.
La jornada también contó con la intervención de Jessica Rodríguez de Trio Kimün. Destacó que el éxito de la temporada de kiwi depende de un equilibrio preciso entre la madurez de cosecha y el potencial de guarda. Según su análisis, el objetivo primordial es alcanzar una alta materia seca de forma temprana para asegurar un sabor adecuado que satisfaga a los mercados internacionales.
Jessica Rodríguez
Rodríguez advirtió que factores como la exposición al etileno pueden reducir drásticamente la firmeza —pasando de 16 lbs a solo 4 lbs en 30 días bajo condiciones adversas—, por lo que es vital monitorear rigurosamente los sólidos solubles y la firmeza desde el inicio de la recolección y durante los periodos de almacenamiento y comercialización.
Entre sus conclusiones generales, relacionadas a los programas de Systems Approach, enfatizó la necesidad de mejorar la calidad estética del fruto y fortalecer los controles fitosanitarios contra plagas como la falsa arañita de la vid (Brevipalpus chilensis), los cuales representan barreras para mercados clave como EE. UU., México y Brasil, donde se puede evitar la fumigación a través del Systems Approach.
Finalmente señaló que la industria debe adoptar tecnologías de vanguarda (MCP o Atmósfera Controlada) y extremar los cuidados en la logística de frío para mitigar problemas recurrentes de pudriciones y machucones, garantizando así un producto competitivo en los principales destinos globales.
iQonsulting ha lanzado el Anuario 2026 «Mercado Internacional de Kiwis», una publicación de visualización gratuita que entrega información actualizada y análisis sobre exportaciones, precios y desempeño en los principales mercados internacionales. Este anuario cuenta con el patrocinio de Frutas de Chile y Fedefruta, además del respaldo de un sólido grupo de auspiciadores del sector.Durante el período analizado, las exportaciones globales de kiwi registraron un incremento del 6%, alcanzando un volumen comercializado de 1,67 millones de toneladas y un valor FOB mundial de USD 4.062 millones. Nueva Zelandia se mantuvo como el principal exportador, concentrando el 56% del volumen total mundial.
Europa lidera como la principal región importadora de kiwi, con Alemania como mercado destacado, registrando un precio promedio de importación de USD 3,8 por kilo CIF. El término de la temporada 2024/25 en el hemisferio norte dejó un nivel de stock moderado, lo que permitió un inicio ordenado de la temporada 2025 del hemisferio sur. Bajo este escenario, aunque los precios iniciales de la fruta chilena en el mercado spot se ubicaron por debajo de los niveles observados en 2024, estos lograron mantenerse estables y, a partir de junio, se posicionaron en una curva superior a la de la temporada anterior.
En Estados Unidos, la temporada 2025 se caracterizó por precios por sobre el promedio de las dos temporadas anteriores, tanto en las variedades del Grupo Golden como en las del Grupo Verdes. En este mercado, Nueva Zelandia se consolidó como el principal proveedor, seguida por Chile, Italia, Grecia y Francia.
En China, las importaciones de kiwi registraron un leve incremento del 2% respecto de 2024. Nueva Zelandia continuó siendo el proveedor dominante, concentrando el 97% del volumen importado en 2025, con precios CIF en torno a los USD 4,0 por kilo.
La demanda interna en este país ha mostrado un crecimiento sostenido, al igual que su producción y exportaciones. China se mantiene como el principal productor mundial de kiwi, con una producción estimada que supera los 3 millones de toneladas, cifra que se proyecta al alza, impulsada por la expansión de la superficie plantada. No obstante, durante 2025 se registraron condiciones climáticas adversas, como heladas tardías de primavera, sequía y altas temperaturas, que afectaron especialmente a Shaanxi, la principal región productora del país. Esta situación provocó una menor producción respecto de 2024, lo que se reflejó en un aumento generalizado de los precios a nivel nacional.
Accede al Anuario 2026 Mercado Internacional de Kiwi de forma gratuita en el siguiente enlace: https://iqonsulting.com/tienda/
Isabel Widmer, gerente general Abud & Cía. se refiere en su columna a la diversificación de mercado, a la volatilidad comercial, a las consideraciones técnicas y las lecciones de este 2025.
El 2025 fue un año que validó absolutamente que en fruticultura nunca se deja de aprender, por muchos años de experiencia que se tenga. Ninguna temporada es igual a la anterior y la toma de decisiones es cada vez más estratégica, en un escenario donde no hay espacios para errores.
La gestión predial, el rigor técnico, el control de riesgos y la claridad de nuestros costos pasan a ser factores críticos del negocio y deben abordarse con un nivel de precisión y anticipación cada vez mayor.
La realidad de la cereza refuerza fuertemente esta mirada. Aun con huertos productivos y una operación técnicamente correcta, la alta concentración de volumen en un solo mercado, la sensibilidad del precio a la condición y al timing comercial, y la volatilidad propia del negocio dejaron en evidencia que el resultado final no depende solo de producir bien.
La cereza sigue siendo un cultivo relevante, pero exige una gestión integral, lectura fina de mercado y una estructura de costos muy bien controlada para sostener su rentabilidad en el tiempo. En este contexto, la diversificación deja de ser una alternativa y se consolida como una necesidad estratégica.
El kiwi verde aparece hoy como una oportunidad particularmente atractiva dentro de la fruticultura chilena, con una demanda más estable, una oferta global más acotada y flujos que tienden a ser más predecibles.
La realidad de huertos envejecidos en Chile abre espacio para proyectos nuevos, bien diseñados y gestionados con altos estándares técnicos, capaces de capturar valor de manera consistente. Aprovechar esta oportunidad requiere disciplina y criterio. No se trata de reemplazar cultivos sin análisis, sino de identificar aquellos campos donde las condiciones edafoclimáticas lo permiten y donde el kiwi puede expresar su potencial productivo y comercial.
Cuando estas condiciones se alinean, el kiwi se transforma en una alternativa sólida para balancear riesgo, aportar estabilidad al negocio frutícola y construir una estrategia de largo plazo más resiliente.
Finalmente, esta temporada vuelve a poner en valor la resiliencia del productor agrícola, su capacidad de adaptarse, aprender y seguir invirtiendo aún en escenarios complejos. Como Abud & Cía, creemos firmemente que el futuro de la fruticultura se construye con productores y clientes cada vez más informados, rigurosos y prolijos en todas las aristas del negocio: desde el diseño del proyecto y la gestión técnica, hasta el control de costos, la lectura de mercado y la toma de decisiones estratégicas. Solo con esa mirada integral y disciplinada será posible enfrentar los desafíos que vienen y capturar las oportunidades que el sector aún ofrece.