Zespri evalúa abastecerse de kiwi SunGold cultivado en China para frenar la competencia «ilegal»

  • La comercializadora neozelandesa analiza junto a sus productores dos caminos estratégicos: reforzar la calidad de sus envíos de contraestación o establecer un modelo de suministro estrictamente controlado dentro del mercado chino ante el auge de huertos no autorizados de la variedad G3.

La comercializadora neozelandesa Zespri comunicó que se encuentra evaluando opciones estratégicas para responder al avance de la producción local y no autorizada de kiwi amarillo G3 (SunGold) en China, entre las que figura la posibilidad de estructurar un programa de abastecimiento directo dentro del propio territorio asiático.

 

En declaraciones al periódico NZ Herald, el director ejecutivo de la compañía, Jason Te Brake, explicó que la fruta cultivada ilegalmente en China ha ganado terreno competitivo frente al producto importado desde Nueva Zelanda, en particular hacia el cierre de la campaña del hemisferio sur. El ejecutivo reconoció que, si bien la empresa mantiene plena confianza en las proyecciones a largo plazo en dicho mercado, el entorno comercial se ha tornado más complejo debido a que las cosechas chinas de G3 cuentan con una calidad creciente, marcas consolidadas y canales de distribución bien articulados, rivalizando de forma directa con la fruta neozelandesa que arriba con mayor variabilidad al final de la temporada.

Frente a esta coyuntura, Zespri mantiene conversaciones con los productores neozelandeses en torno a dos posibles caminos de acción. La primera alternativa contempla sostener la competencia exclusivamente desde Nueva Zelanda mediante el mejoramiento de la calidad de la fruta en el tramo final del ejercicio, el desarrollo de variedades con mayor vida poscosecha y nuevas inversiones tecnológicas. La segunda opción se orienta a diseñar un modelo de compras y abastecimiento estrictamente regulado en China, pensado para asegurar un suministro continuo de alta calidad a lo largo de todo el año.

Te Brake remarcó que cualquier esquema que contemple producción en suelo chino deberá resguardar y generar valor económico para los productores de Nueva Zelanda, garantizando a la vez incentivos concretos para que los socios locales cumplan con los estándares técnicos y comerciales de la marca. Por el momento no se ha adoptado una determinación formal, ya que cualquier propuesta de esta envergadura requerirá obligatoriamente de la aprobación de los productores neozelandeses a través de una votación formal.

Huellas en la industria: Jaime Berenguer y una vida cultivando mucho más que kiwis

Hay personas cuya historia no puede contarse solamente en hectáreas, toneladas exportadas o temporadas agrícolas. Porque cuando se conversa con ellas, detrás de cada cifra aparecen nombres, pérdidas, decisiones difíciles, trabajadores que se quedaron por décadas, deudas que parecían interminables, intuiciones, errores, amistades y una enorme cantidad de vida…El curicano Jaime Berenguer es una de esas personas.

En Romeral, en el corazón frutícola de la Región del Maule, construyó una trayectoria estrechamente ligada al kiwi chileno. Pero antes del productor exitoso estuvo el niño que perdió a su padre a los 12 años, el joven que aprendió mecánica y ahora tiene 450 autos de exhibición, vendió frutas, verduras y carne en el periodo de Salvador Allende, trabajó en el campo de su abuelo y pasó por tantos oficios que hoy resume aquella etapa diciendo: “Creo que hice casi todo en la vida… pero aún me quedan ganas por hacer más». 

Tal vez por eso una frase escuchada recientemente terminó ordenando, de algún modo, su propia historia… un amigo de Berenguer se lo resumió en esto: “Tú eres lo que eres hoy, gracias a todo lo que fuiste”.

 

Berenguer hizo de esa adversidad temprana combustible para avanzar

La inquietud parece ser parte inseparable de su personalidad taurina. Tanto, que su hermana lamentablemente fallecida lo llamaba cariñosamente “el ratoncito”, precisamente porque nunca estaba quieto, siempre inventando qué hacer y de un lado para otro. A sus casi 80 años esa característica permanece intacta: sigue pensando proyectos, recorriendo el campo, observando las plantas, haciendo estadísticas, dejando ordenado «el cuento» como el dice para cuando no esté. Berenguer es un hombre de puertas abiertas que sigue imaginando el futuro y preguntándose qué puede hacer mejor.

Su llegada al kiwi tuvo algo de intuición, amistad y riesgo. Cuando conoció aquella fruta, recuerda, alcanzaba valores extraordinarios y era tratada casi como un producto de lujo. Un amigo le insistió que plantara una hectárea. Él respondió que no tenía dinero. Terminó plantando bastante más y endeudándose para hacerlo. Era mediados de los años 80.

Y desde el comienzo se fijó una meta que lo retrata perfectamente:“Quiero que estos sean los mejores kiwis de Chile”.

No significaba producir barato, ni hacer las cosas a medias. Significaba invertir, cuidar, observar y persistir. Incluso cuando las cuentas empezaron a agobiar y la situación económica se volvió crítica, recibió un consejo que permaneció grabado como una orden: “Nunca dejes botado el huerto, porque eso es lo que puede revertir todo tus problemas”…. «ese consejo se lo dio Christián Abud y aquí estoy, sintiéndome orgullo y no lo abandoné».

Con los años, su manera de entender la agricultura fue incorporando otra convicción todavía más profunda: las personas están primero. Algunos de sus trabajadores llevan cuatro y hasta cinco décadas con él. Habla de ellos como parte de su historia y sostiene que a cada persona hay que darle “la posibilidad de ser buena”, porque todos poseen alguna capacidad que puede desarrollarse.

 

 

También conserva una forma de hacer negocios que parece pertenecer a otro tiempo: para él, la palabra continúa teniendo valor. Dice que muchas veces los contratos llegan después; primero está lo conversado, el compromiso y la confianza. No idealiza la agricultura. Sabe bien cuánto escapa del control de un productor.

Según su particular cálculo, de todo aquello que determina el éxito o fracaso agrícola el productor maneja apenas una fracción, un 25%. Su 100 por ciento lo divide así: el clima, la economía internacional, las personas y lo puede manejar el fruticultor.

Sin embargo, tampoco parece interesado en utilizar aquello como excusa. Habla una y otra vez de constancia, de energía, de enfrentar los problemas y de entrenar la mente para buscar posibilidades cuando otros encuentran razones para detenerse.

“Yo compito conmigo mismo”, dice al explicar su pasión por llevar estadísticas del campo. Para él, medir no es solamente administrar: es saber si mañana puede hacerlo mejor que ayer.

Hoy, mientras piensa cómo ordenar la continuidad del patrimonio familiar para que aquello construido durante décadas no desaparezca ni se fragmente, Berenguer vuelve inevitablemente al futuro. Piensa en sus cuatro hijos, en sus once nietos, en sus trabajadores y en el huerto.

Y cuando le preguntamos qué le dirían esas plantas… esos kiwis si pudieran hablar, su respuesta resume probablemente toda su trayectoria:“El huerto me daría las gracias por cómo lo cuido y por cómo me dedicaré a él hasta el último día. Las plantas no hablan, pero se manifiestan también dando las gracias, con buenos cultivos. Yo también le daría las gracias por todo lo que me ha dado, por lo que soy y por darme parte de mi felicidad”.

Esta es su huella.

No solamente haber producido kiwis extraordinarios. También haber aprendido, después de una vida entera, que cultivar significa cuidar: la tierra, las personas, la palabra, los vínculos y los sueños.

 

Don Jaime, antes de hablar del kiwi, volvamos al comienzo. ¿Qué siente que marcó su infancia y su juventud?

Hay algo que me dijeron hace poco y que me quedó muy marcado: “Tú eres lo que eres hoy gracias a todo lo que fuiste”.

Yo pasé hambre. Mi padre murió cuando yo tenía 12 años y de ahí para adelante estuve solo, solo, solo. Estuve interno, pasé por muchas cosas. Vendí fruta, vendí verdura, vendí carne, vendí herramientas… Yo siempre digo que hice casi todo.

 

¿Y desde niño ya tenía esa inquietud que conserva hasta hoy?

Siempre. Mi hermana me decía “el ratoncito”, porque yo no soy quieto. Soy inquieto.Por ejemplo, no puedo leer un libro tranquilo. Llevo libros, me los recomiendan, comienzo y después miro la terraza y digo: “No, mejor bajo a caminar”.

Siempre estoy pensando en otra cosa, haciendo otra cosa.

Su primera pasión, sin embargo, no fue necesariamente la agricultura…

No. Yo nací mecánico. Me encantaban los autos. Trabajé muy joven en mecánica. Después pensé incluso que quería ser abogado. De ahí me fui al campo de mi abuelo y después fui pasando por distintas cosas.

Vendí carne a los 18 años. Tenía un primo que tenía campo y me lo prestaba para criar animales. Después los faenábamos y los vendíamos.

Tengo tantas historias en mi vida…una de las buenas, es cuando en el periodo de Allende faené unos animales con unos amigos, y me fui a venderlos a Santiago, y había controles en muchos puntos desde la ruta, primero me pararon saliendo de Curicó y dije la verdad de lo que llevaba, a pesar que yo tiraba cosas para que se camuflara el olor, era imposible. El militar me dice, siga y solamente lo dejo por decir la verdad, pero más allá igual lo van a parar, efectivamente me pararon casi en la entrada de Santiago, y también tuve suerte, justo cuando me iban a inspeccionar , yo iba con la radio encendida y Chile estaba jugando un partido y metió un gol, estábamos todos tan contentos que me hicieron avanzar, pude vender después la carne y así el negocio no jodió.

¿Cuándo aparece finalmente la agricultura como el camino definitivo?

Más o menos a los 19 años dije: “Esto es lo que tengo que hacer”. Después trabajé en Pirque Limitada y, siendo muy joven, llegué a estar a cargo de unas 350 personas.

Pero hubo un momento en que llegué donde mi señora y le dije:

-“Inés, acompáñame a Santiago”.

-“¿Para qué?”, me preguntó.

-“Voy a renunciar. No trabajo más como empleado”.

Tenía unos 25 años. Y lo hice.

Eso significaba asumir un riesgo enorme.

Sí. No me preguntes cómo lo hice. Vivíamos en una casa donde llovía y se entraba el agua. Hubo un momento en que dije que iba a construir mi casa sin tener ningún peso.

Un primo me preguntó:

-“¿Y de dónde vas a sacar la plata?”.

-Le dije: “No me preguntes, pero la voy a hacer”. Y la hice.

¿Era distinta la agricultura chilena de aquellos años?

Muchísimo.

Curicó era muy especial porque todos nos conocíamos. Los agentes de banco eran parte de uno. Tú ibas al banco y sabían tu vida. Existía una relación muy cercana.

Y en esa época Chile fomentó mucho la fruticultura porque necesitaba exportar para que entraran dólares.

Yo estuve 48 años de mi vida endeudado, 48 años. Pero era otro ambiente. Hoy son números, papeles y cada uno se las arregla solo. Antes había mucha más cercanía.

“El kiwi era como el cobre, pero en fruta”, destaca Berenguer

¿Recuerda la primera vez que vio un kiwi?

La primera vez que vi un kiwi fue en la cooperativa frutícola. Era una cosa increíble. Valía como cuatro dólares el kilo. Los camiones incluso iban resguardados por los mismos dueños de la fruta. Era como decir el cobre, pero en fruta. El kiwi era eso.

 

¿Cómo tomó la decisión de plantar?

Un amigo muy querido, Ricardo Vidal, que ya falleció, me dijo: “Jaime, tienes que poner kiwi”.

Yo tenía muchas manzanas porque arrendaba varios huertos.

-Le dije: “Ricardo, no tengo plata”.

-“Una hectárea”, me dijo.

“No tengo plata”.

Entonces me dijo que no me preocupara, que las plantas me las conseguirían y que las pagaría cuando pudiera. Después fuimos a conversar con la familia Espinoza, que estaba entre los grandes productores de kiwi, y terminé convenciéndome de plantar más.

Y me endeudé.

¿Y qué se propuso con ese primer proyecto?

Yo le dije al encargado del campo:“Enrique, quiero que estos sean los mejores kiwis de Chile. Los mejores kiwis de Chile”. Si había que poner otra estructura y era cara, no importaba.

Yo decía: “Lo que haya que gastar, se gasta”. Porque quería hacer las cosas bien.

“Nunca dejes botado el huerto”

Pero después vinieron años difíciles…

Sí. Estuve dos o tres veces muy complicado.

Y hubo una oportunidad en que un amigo, Christian Abud, me dio un consejo.

Yo le dije: “Estoy endeudado. Mi gran problema es cómo voy a seguir gastando plata en el huerto”.

Y él me dijo: “Nunca dejes botado el huerto, porque eso es lo que puede revertir todo tus problemas”.

Eso fue como una orden mental. Y así fue.

¿Nunca pensó entonces en abandonar la fruticultura?

No, siempre enfrenté los problemas. Creo que esa ha sido una de las cosas importantes en mi vida: enfrentarlos.

Después de tantos años, ¿cuánto del éxito agrícola realmente depende del productor?

Mira, siendo fruticultor, del cien por ciento del éxito o fracaso que tengas, tú manejas un 25%.

Otro 25% lo maneja la economía mundial, y tú no sabes lo que va a pasar.

Otro está relacionado con las personas. Yo, por suerte, tengo gente que lleva 40 y 50 años conmigo.

Y está el clima.

Estamos sujetos al clima, a la economía mundial y a la gente.

Yo llegué a tener 14 campos.

Pero gracias a Dios, gente nunca me faltó.

“La gente es prioridad”

¿Por qué cree que ha logrado mantener trabajadores durante 40 o 50 años?

Porque para mí la gente es la prioridad. Uno, uno, uno.

En la entrada de mi oficina hay algo que representa mucho mi manera de pensar. Aquí la palabra “no”,  no existe. Y la palabra “pero” tampoco.

Viene alguien con un problema: hay que solucionarlo.

 

¿Qué significa eso en la práctica?

Todo lo que yo pueda hacer por ellos, lo hago. Ellos saben que es así. Para mí la gente es tremendamente importante y a las personas hay que darles la posibilidad de ser buenas. Todos somos buenos para algo. Todos. Uno tiene que encontrar para qué es buena cada persona y darle esa oportunidad.

¿También habla mucho de la palabra y la confianza, son importantes en su vida?

Para mí la palabra es todo. Mi mano es todo.

Yo hago contratos con empresas y muchas veces el contrato lo firmamos después de entregar la fruta, por razones logísticas.

Pero para mí lo que vale es lo conversado.

Eso es lealtad

“La mente es la que nos da el éxito”

Usted insiste mucho en la importancia de una actitud positiva. ¿De dónde viene esa convicción?

Hubo un momento de mi vida cuando era chico, en que escuché a alguien decir algo sobre mí. Comparaban a otra persona conmigo y decían algo como: “Qué distinto eres tú a tu primo Jaime… él es tan tímido, callado etc.».

Yo iba pasando por atrás y ellos no me habían visto. Y dije:“Tengo que cambiar. Tengo que cambiar. Depende de mí”.

Yo ya no tenía papá, estaba trabajando y prácticamente vivía en una pieza. Ahí entendí que la mente es la que nos da el éxito. La mente, la mente, la mente.

Si buscas alimentar la mente con cosas positivas, los resultados van a ser mejores. Y fueron mejores.

¿Esa idea todavía guía su vida?

Siempre. La constancia es importantísima.

Si tú amaneces diciendo: “No, esto va a salir mal; no puedo; no me va a resultar”, probablemente algo va a salir mal.

Hay que integrar lo positivo a la mente.

 

Usted habla incluso de quererse a uno mismo.

Sí. Yo me quiero mucho. Mucho, mucho.

Y eso se lo transmito a mis hijos y a mis nietos.

Les digo:“Niñito, usted tiene que tratar siempre de ser el mejor. Quererse. Poder aportar”.

Y todo lo que uno sepa, aportarlo.

La estadística: competir con uno mismo

Después de tantos años, ¿Cómo sigue buscando mejorar?

A mí me gusta muchísimo la estadística. ¿Por qué? Porque yo compito conmigo mismo, y esa competencia te la entrega la estadística.

Si tú sabes cuánto produces, cuánto gastas, cuánto lograste el año pasado, puedes decir: “¿Dónde puedo mejorar? ¿Puedo ahorrar algo? ¿Puedo producir mejor?”.

Si no tienes estadísticas, no sabes. En fruticultura eso es tremendamente importante.

¿La tecnología ha cambiado ese trabajo?

Claro que sí, pero hay algo que sigue siendo igual: hay que ser constante. Hay que continuar haciendo aquello que te ha dado buenos resultados y mejorar desde ahí.

Si hoy un joven ingeniero agrónomo le dijera “quiero ser productor de kiwi”, ¿qué consejo le daría?

Que trabaje.Mucho, mucho. Y siempre en la vida hay que tener un plan B. Hoy las cosas cambian muy rápido. La tecnología cambia, el trabajo cambia.

Cuando uno depende de algo debe preguntarse: “Tengo esto, pero ¿qué pasa si esto no da resultado? ¿Qué otra cosa puedo hacer?”.

Hay que tener los huevos repartidos en distintas canastas.

 

Familia y continuidad

¿Piensa en qué ocurrirá con el campo cuando usted ya no esté?

Sí, estoy en ese proceso. Quiero formar una sociedad de inversiones con mi señora y mis cuatro hijos, que exista una administración, un gerente general, un directorio.

Lo que quiero es que esto no se disuelva, que perdure en el tiempo, es un gran patrimonio vivo con su gente, sus trabajadores… este trabajo es parte de la historia agrofrutícola de Chile.

Van a existir diferencias, porque en las familias siempre existen, pero quiero tratar de que sean las menores posibles y que todo sea para el bien de ellos. Aquí está todo funcionando: pozos profundos, hectáreas, infraestructura. No quiero que desaparezca… ojalá lo comprendan y esto perdure por muchas generaciones más.

¿Y siente que ha conseguido traspasar algo de su manera de enfrentar la vida a sus hijos?

Sí. A mi edad creo que he logrado traspasar resultados, valores, aprendizajes. Y eso me deja contento.

“¿Y qué más?”

 

¿Cuando uno llega a esta etapa de la vida, después de tantos logros, ¿qué queda?

Hay una palabra que aparece: “¿Y qué más?” Porque son muchos los logros que te ha dado la vida.

Yo agradezco todos los días a Dios. En la noche doy gracias y también recuerdo a todos los que han fallecido de mi familia.

Tengo una linda familia, una muy buena señora, cuatro hijos, once nietos. La familia es la base. Y algo que hice siempre fue no llevar los problemas del trabajo a mi casa.

Mi casa está al lado de la oficina, pero nunca hice partícipe a mi familia de los problemas que tenía. Yo daba la cara. Yo enfrentaba las cosas.

¿De qué se siente especialmente orgulloso?

De haber sido constante. En la vida hay que ser constante porque cuando uno es constante tiene mayor posibilidad de alcanzar el resultado que espera.

Aquí mucha gente me decía: “Deja los kiwis” y yo decía….Nunca. Fui constante, constante, constante. Siempre para adelante.

Los sueños que todavía quedan

¿Hay algo que se arrepienta de no haber hecho?

No me arrepiento de nada. Solamente de algunas cosas que no hice. Por ejemplo, me habría encantado manejar un avión. Un helicóptero también… aunque a veces pienso en David del Curto, en el Presidente Sebastián Piñera, pero en fin me hubiera gustado pilotear.

Nunca lo intenté. Eso sí me habría gustado.

 

…. y a quién le hubiera gustado llevar en ese primer vuelo, el vuelo de la iniciación?

A Carlitos Cruzat, a Christian Abud, Juan Carlos Valenzuela , Jaime Andrés, Maríe Francoise, Vicente Brand, Hans, mi esposa María Inés, mis hijos y los 11 nietos.

Es una respuesta pequeña, pero quizás una de las que mejor retratan al hombre que está detrás del agricultor: cerca de cumplir 80 años, Jaime Berenguer todavía conserva una lista de cosas que habría querido hacer. Y otras tantas que todavía quiere hacer.

“Las plantas no hablan, pero se manifiestan”

Si su huerto pudiera hablar y estuvieran solamente usted y él, ¿qué cree que se dirían?

Es algo recíproco.

Yo le daría las gracias al huerto y el huerto me daría las gracias por cómo lo cuido. Porque las plantas no hablan, pero se manifiestan.

El huerto es como una persona que no habla y que agradece mucho. Yo tengo que darle las gracias por haber trabajado conmigo.

 

¿Qué le gustaría transmitir a quienes tendrán que construir el sector agrofrutícola en las próximas décadas?

Que se preocupen mucho de la gente. De la gente buena. Esto es una sociedad.

Todo lo que tú puedas hacer por las personas que trabajan contigo, hazlo, porque ellas te van a responder. Uno tiene que construir su prestigio. La gente tiene que saber quién eres, pero no porque uno hable mucho. Hay que demostrarlo.

Que cuiden a la gente. La gente es buena. Hay que buscarle la oportunidad para que sea buena.

 

Cuando terminamos la conversación con Jaime Berenguer, queda una sensación difícil de traducir a una cifra. Este grande de la fruticultura podría ser presentado por sus hectáreas, sus rendimientos, sus cosechas o el lugar que ha ocupado en la historia del kiwi chileno. Pero reducirlo a eso sería dejar afuera probablemente lo más importante.

Su historia habla de una generación de fruticultores que aprendió haciendo, que se endeudó hasta lo inimaginable para plantar sus sueños, que conoció temporadas extraordinarias y otras capaces de poner en riesgo todo lo construido, fruticultores que no dormían pensando en cómo cubrir los compromisos bancarios el lunes, una generación que hizo de la palabra un contrato y que, muchas veces sin manuales y sin inteligencia artificial, terminó levantando una de las industrias exportadoras más reconocidas de Chile.

Cerca de los 80 años, Jaime no habla como alguien que esté cerrando un ciclo. Habla de sociedades, de proyectos, de trabajadores, de sus nietos, del campo que debe continuar y hasta del avión que alguna vez le habría gustado pilotear.

Tal vez allí esté la principal huella que deja esta conversación. La misma inquietud que tuvo aquel muchacho que perdió tempranamente a su padre sigue viviendo en el hombre que hoy recorre un huerto de kiwi en Romeral.

Porque algunas personas envejecen contando lo que hicieron. Jaime Berenguer todavía habla de lo que quiere hacer.

 

Redacción News Frutas de Chile 

Chile destaca su recuperación productiva y perspectivas de crecimiento en la reunión anual de IKO 2026

Chile participó en la reunión anual de la International Kiwifruit Organization (IKO) 2026, realizada en Aveiro Portugal, donde el presidente del Comité del Kiwi, Carlos Cruzat, presentó el balance de la temporada y las perspectivas de la industria nacional. El encuentro reunió a representantes de España, Francia, Portugal, Italia, Estados Unidos, China, Grecia, Argentina y Nueva Zelanda, quienes compartieron antecedentes productivos, tendencias comerciales y proyecciones para los próximos cinco años.

Durante su presentación, Cruzat informó que la producción chilena registró un aumento cercano al 23,5% en la temporada 2026 respecto del año anterior. Según explicó, este resultado responde tanto a la entrada en producción de nuevos huertos como a mejores rendimientos en plantaciones existentes, asociados a avances en poda, polinización, manejo de suelos, riego y renovación varietal.

También señaló que las nuevas plantaciones se sitúan en torno a las 1.000 hectáreas anuales. Estos antecedentes permiten anticipar mayores volúmenes en los próximos años, aunque su evolución dependerá de las condiciones climáticas, el desempeño de los huertos y la capacidad de los mercados para absorber esa oferta.

La producción chilena se concentra principalmente en las regiones de O’Higgins y del Maule, con predominio de la variedad Hayward. En materia comercial, se identificaron posibilidades de desarrollo en Estados Unidos, Latinoamérica e India, junto con la importancia de mantener y consolidar la presencia en Europa.

La delegación chilena contó además con la participación de Charif Christian Carvajal, director de marketing de Frutas de Chile para Europa, Asia y Medio Oriente, y de los directores del Comité; Felipe Espinosa y Ricardo Gonzalez.

 

Calidad y desarrollo de mercados ante una oferta creciente

Uno de los principales temas del encuentro fue la necesidad de estimular la demanda para acompañar el crecimiento previsto de la oferta mundial. El desarrollo de nuevas plantaciones plantea el desafío de ampliar el consumo y fortalecer los mercados, evitando que el aumento de los volúmenes se traduzca en una mayor presión comercial.

Mientras el kiwi amarillo continúa ampliando su presencia, las perspectivas del kiwi verde dependerán de la consistencia de su calidad, de una experiencia de consumo satisfactoria y de acciones que permitan sostener el interés de los consumidores.

El cambio climático también ocupó un lugar relevante en las conversaciones. Las altas temperaturas, la menor disponibilidad de horas de frío y los problemas fitosanitarios afectan los calibres, los rendimientos y la regularidad productiva en distintos países.

Asimismo, se abordó la importancia de contar con metodologías comparables para las proyecciones internacionales y de mantener parámetros adecuados de madurez. Para Chile, estos desafíos refuerzan la necesidad de mejorar la proporción de fruta de primera categoría y acompañar la producción con un trabajo sostenido de promoción y desarrollo comercial.

 

Chile como país socio de Macfrut 2027 y homenaje a Ronald Brown

En el marco del encuentro se informó que Chile será país socio de Macfrut 2027, instancia en la que el kiwi tendrá un papel relevante. La participación buscará facilitar el intercambio técnico y comercial, así como explorar oportunidades de colaboración e innovación con otros actores del sector.

Carvajal señaló que la feria ofrecerá una oportunidad para presentar la oferta chilena y fortalecer relaciones con productores, compradores y proveedores de tecnología.

Finalmente, la delegación nacional rindió homenaje a Ronald Bown, referente del desarrollo de la industria del kiwi en Chile y promotor de la cooperación internacional dentro de la IKO. Los participantes recordaron su contribución al sector y lamentaron su reciente fallecimiento.

¿Frutas para dormir mejor? Estudios analizan el potencial del kiwi y las cerezas

La relación entre alimentación y descanso nocturno está captando cada vez mayor atención científica. Entre los alimentos investigados aparecen algunas frutas que contienen melatonina, serotonina, triptófano, antioxidantes y otros compuestos relacionados directa o indirectamente con los mecanismos que regulan el ciclo sueño-vigilia.

Una revisión científica publicada en abril de 2026 en Food Science & Nutrition analizó 19 investigaciones —14 estudios de intervención y cinco estudios transversales— sobre alimentos que contienen melatonina y su posible impacto en el sueño. Los investigadores identificaron resultados potencialmente favorables para alimentos como cerezas ácidas, kiwi y tomate, especialmente en personas que ya presentaban dificultades para dormir.

Sin embargo, los propios autores ponen cautela sobre los resultados: los estudios utilizaron poblaciones diferentes, distintas cantidades de alimentos, horarios de consumo y métodos para evaluar el sueño, lo que dificulta establecer una recomendación general.

Kiwi: dos unidades antes de dormir
El kiwi es una de las frutas que cuenta con investigaciones específicas sobre sueño.

Uno de los estudios más citados involucró a 24 adultos de entre 20 y 55 años que presentaban problemas para dormir. Los participantes consumieron dos kiwis aproximadamente una hora antes de acostarse durante cuatro semanas.

Tras el periodo de intervención, los investigadores observaron que el tiempo necesario para conciliar el sueño disminuyó un 35,4%, mientras el tiempo despierto después de haberse dormido bajó un 28,9%.

Además, el tiempo total de sueño aumentó un 13,4% y la eficiencia del sueño mejoró un 5,41%. El estudio concluyó que el consumo de kiwi podría mejorar el inicio, duración y eficiencia del sueño en adultos que reportaban dificultades para dormir, aunque advirtió que eran necesarios nuevos trabajos para confirmar los resultados.

Investigaciones posteriores también han entregado señales positivas. Un estudio publicado en 2023 evaluó el consumo de dos kiwis verdes una hora antes de dormir durante cuatro semanas en deportistas de élite y registró mejoras en variables como tiempo total de sueño, eficiencia, despertares nocturnos y calidad del descanso.

¿Qué tiene el kiwi?
La explicación no estaría necesariamente asociada a un único compuesto.

La revisión de 2026 señala que el kiwi contiene melatonina, pero también serotonina, antioxidantes, vitamina C y folato, por lo que sus potenciales efectos podrían responder a la interacción entre distintos componentes de la fruta y no exclusivamente a su contenido de melatonina.

De hecho, algunas investigaciones registraron mejoras en determinados parámetros del sueño sin detectar un aumento significativo de metabolitos de melatonina, lo que mantiene abierto el debate sobre el mecanismo involucrado.

Más detalles acá y ver estudios aquí  

Cerezas ácidas: una de las frutas más estudiadas
Las cerezas ácidas, especialmente la variedad Montmorency, concentran buena parte de las investigaciones sobre frutas y descanso nocturno.

Estas cerezas contienen naturalmente melatonina, además de antocianinas, polifenoles y otros compuestos bioactivos.

Una revisión sistemática publicada en 2025 analizó siete estudios de intervención sobre cerezas ácidas y sueño. Tres investigaciones encontraron mejoras significativas en indicadores como duración, eficiencia o tiempo necesario para quedarse dormido, mientras otros estudios observaron aumentos en los niveles de melatonina.

Pero nuevamente aparece una advertencia: las investigaciones utilizaron dosis, formatos de consumo y poblaciones muy diferentes, por lo que los autores califican la evidencia disponible como limitada y heterogénea.

Uno de los pequeños estudios más llamativos se realizó en personas mayores de 50 años con insomnio. Los participantes consumieron 240 mililitros de jugo de cereza Montmorency dos veces al día durante dos semanas. Entre los ocho participantes que completaron la investigación, el tiempo de sueño medido mediante polisomnografía aumentó alrededor de 84 minutos.

El reducido número de participantes impide extrapolar esos resultados a la población general, pero el estudio contribuyó a impulsar nuevas investigaciones.

Una revisión de 19 investigaciones pone el tema en perspectiva
El trabajo más reciente para comprender el fenómeno es la revisión de alcance elaborada por investigadores de la University of Southern Queensland, Australia, publicada el 27 de abril de 2026.

Los científicos revisaron estudios disponibles en PubMed, Scopus, CINAHL y Web of Science y concluyeron que determinados alimentos ricos en melatonina podrían relacionarse con mejoras en calidad, duración y eficiencia del sueño, particularmente entre personas con alteraciones previas del descanso.

Pero también identificaron importantes vacíos de conocimiento.La cantidad de melatonina presente en una fruta puede variar según variedad, condiciones productivas y otros factores; muchos estudios no informaron con precisión cuánto de este compuesto aportaba el alimento consumido y todavía no existe una relación dosis-respuesta claramente establecida.

Además, los investigadores señalan que otros componentes, como triptófano, serotonina, polifenoles y antioxidantes, podrían actuar conjuntamente y explicar parte de los efectos observados.

Cerezas y kiwis ponen el foco en calidad y consistencia: Claudia Soler y Carlos Cruzat marcan los desafíos futuros para estas frutas de exportación

Con más de 500 representantes de la fruticultura reunidos en la Región del Maule, la tercera versión de Cherry & Kiwi Conference 2026 puso sobre la mesa una discusión que va más allá de aumentar producción y exportaciones: cómo sostener el crecimiento de dos industrias emblemáticas de Chile asegurando calidad, rentabilidad y una experiencia positiva para el consumidor.

El encuentro, realizado el jueves 20 de agosto en Casona Verona, en Sagrada Familia, convocó a productores, asesores, especialistas, exportadores, proveedores y representantes de la industria para analizar los desafíos productivos, comerciales y tecnológicos que enfrentan cerezas y kiwis.

Dentro de la jornada adquirieron especial relevancia las intervenciones de Claudia Soler, directora ejecutiva del Comité de Cerezas de Frutas de Chile, y Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi, quienes presentaron la mirada estratégica de dos sectores que atraviesan momentos diferentes, pero que comparten desafíos relacionados con calidad, consistencia, competitividad y posicionamiento internacional.

 

Claudia Soler: calidad y reputación para sostener el crecimiento de las cerezas

En una industria cerecera que ha experimentado una fuerte expansión de sus volúmenes y presencia internacional, Claudia Soler abordó uno de los temas más sensibles para el futuro del sector.

Su presentación, denominada “Inocuidad, Calidad y Reputación: Impulsando el Crecimiento de la Industria de la Cereza”, puso el acento en la necesidad de que la expansión comercial vaya acompañada por una fruta capaz de responder de manera consistente a las expectativas de los consumidores y de los mercados de destino.

El tema adquiere especial importancia frente a mercados cada vez más exigentes, donde la condición de llegada, la inocuidad y la calidad final del producto pueden impactar no solamente a una empresa o exportadora, sino también sobre la imagen de la cereza chilena como categoría y sobre la reputación del país como proveedor.

Así, la discusión sobre el crecimiento dejó de estar centrada exclusivamente en cuánto puede producir y exportar Chile, incorporando con fuerza la interrogante respecto de cómo garantizar una buena experiencia de consumo que permita mantener y ampliar la demanda en el tiempo.

“Otros años hablábamos mucho de los huertos, las técnicas o del mercado. Hoy el hilo conductor ha sido el consumidor. Esa es la preocupación que tenemos hoy día, porque necesitamos que los consumidores tengan la mejor experiencia con la fruta chilena, reflejada en el kiwi y la cereza”, destacó Christian Abud, director ejecutivo de Abud & Cía.

 

Una fuerte expansión del kiwi chileno

Mientras la cereza enfrenta el desafío de proteger su calidad y reputación en medio de mayores volúmenes, el kiwi chileno se encuentra frente a otra tarea estructural: renovar su base productiva para aprovechar las oportunidades que se están generando en los mercados internacionales.

Ese fue precisamente el eje abordado por Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi de Frutas de Chile, durante su exposición “La urgente necesidad de renovación de la industria del Kiwi de Chile”.

Cruzat proyectó un escenario de crecimiento significativo para el sector durante los próximos años, pero advirtió que ese aumento debe estar necesariamente respaldado por calidad y una fruta atractiva para el consumidor.

“Estamos en etapa de renovación de plantaciones, y vamos creciendo, creemos que en los próximos cinco años seguiremos creciendo sobre un 50 a 60%. Es decir, de aquí a 10 años vamos a estar entre un 130% y un 150% de crecimiento. Eso significa que no es ningún problema crecer en la medida que el producto siga siendo demandado y para que eso pase tiene que ser un producto rico de comer. El desafío está en mantener esa calidad durante los próximos 10 años”.

La reflexión sitúa al kiwi chileno ante un escenario de oportunidades, pero también de decisiones de largo plazo. Renovar plantaciones, mejorar productividad y obtener una fruta homogénea y consistente aparecen como condiciones necesarias para transformar el potencial de crecimiento en una expansión sostenible del negocio.

 

Más de 500 asistentes en torno a dos industrias estratégicas

La convocatoria alcanzada por esta tercera edición fue destacada por Isabel Widmer, gerente general de Abud & Cía., quien valoró especialmente que la actividad pudiera desarrollarse en una de las principales regiones frutícolas del país.

“Estamos muy orgullosos del evento que logramos, de poder hacerlo aquí en la región del Maule, tener más de 500 asistentes, muchas empresas auspiciadoras y, finalmente, colaborar todos en la búsqueda de un objetivo común, que es juntarnos como industria para trabajar conjuntamente; y, además, que cada especie por sí misma sea sostenible en el tiempo”, explicó.

La jornada abordó las lecciones dejadas por la última temporada de cerezas, el desempeño reciente del kiwi chileno y los desafíos relacionados con inocuidad, calidad y reputación.

Pero la conversación también descendió hasta las decisiones que se toman diariamente en los huertos.

 

Rentabilidad, inteligencia artificial y decisiones productivas

Uno de los bloques estuvo dedicado a la rentabilidad y proyección de los huertos, considerando que las exigencias comerciales deben ir acompañadas por sistemas productivos económicamente sostenibles.

Durante el encuentro se analizaron los manejos requeridos frente a una primavera inestable, las claves técnicas para alcanzar una producción de kiwi con calidad consistente y las posibilidades de incorporar inteligencia artificial a la ecuación productiva de los huertos de cerezas.

La discusión también incluyó la inversión necesaria para desarrollar un proyecto de kiwi desde cero, sus plazos y potencial retorno económico, así como la captura y utilización de datos para mejorar la gestión y apoyar la toma de decisiones.

Innovación basada en ciencia, productividad y sostenibilidad completaron una agenda que buscó conectar las necesidades inmediatas de los productores con las transformaciones que están experimentando los mercados.

Cherry & Kiwi Conference contó además con un Salón Comercial, en el cual nueve empresas exhibieron productos, tecnologías y servicios relacionados con gestión eficiente del agua, bioestimulación, protección de cultivos, control de enfermedades y nuevas herramientas destinadas a la producción de cerezas y kiwis.

La tercera edición contó con el respaldo de 35 empresas auspiciadoras, consolidando un punto de encuentro entre productores, asesores, empresas tecnológicas, proveedores y representantes de la cadena comercial.

Más allá de las diferencias entre ambos cultivos, la jornada dejó un desafío compartido: el crecimiento de la fruticultura chilena deberá construirse cada vez más desde el consumidor hacia el huerto.

En ese escenario, los planteamientos realizados por Claudia Soler y Carlos Cruzat apuntaron hacia dos condiciones fundamentales para la próxima etapa de las cerezas y los kiwis chilenos: proteger la reputación y calidad de la fruta que ya ha conquistado los mercados y, simultáneamente, renovar la capacidad productiva para responder competitivamente a la demanda futura.

Kiwis chilenos debutaron en Goa: Una de las regiones más exclusivas de India

Los kiwis chilenos continúan fortaleciendo su presencia en India y esta vez lo hacen con una inédita campaña promocional en Goa, uno de los estados con mayor poder adquisitivo del país asiático. La activación se desarrolló entró el 10 de julio y 10 de agosto en diez supermercados de la cadena premium MagSon y marca la primera promoción comercial dedicada exclusivamente al kiwi chileno en este mercado.

La iniciativa, impulsada por Frutas de Chile con el apoyo de ProChile India, buscó destacar la calidad premium, el sabor y los atributos nutricionales del kiwi chileno mediante exhibiciones especiales, actividades de promoción y acciones de visibilidad orientadas a acercar esta fruta a nuevos consumidores.

Ubicado en la costa occidental de India y reconocido internacionalmente por su industria turística, Goa destaca por contar con consumidores con alto poder adquisitivo y una creciente preferencia por productos importados premium.

El agregado comercial de ProChile en India, Jorge Loyola Castro, destacó la relevancia de esta iniciativa para ampliar la presencia de los alimentos chilenos en nuevos mercados dentro del país asiático.

“Goa representa una gran oportunidad para los exportadores chilenos, ya que combina un alto poder adquisitivo, una fuerte presencia de turismo internacional y consumidores que valoran alimentos premium. Desde ProChile India apoyamos a Frutas de Chile en la vinculación con MagSon a través de nuestra red de contactos y conocimiento del mercado local, contribuyendo a hacer posible esta iniciativa”, señaló.

Por su parte, el director de Marketing para Asia y Europa de Frutas de Chile, Charif Christian Carvajal, resaltó el potencial que ofrece India para la fruta nacional. “India es un mercado cada vez más importante para la fruta chilena y vemos un gran potencial para el kiwi chileno entre consumidores que buscan productos que combinen sabor y nutrición. A través de iniciativas como esta buscamos acercar el kiwi chileno a los consumidores locales, mostrar su versatilidad y fortalecer el reconocimiento de Chile como proveedor confiable de fruta fresca de alta calidad”, afirmó.

En la misma línea, Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi explica  que la industria chilena del kiwi continúa consolidando su presencia en la India, mediante una estrategia de largo plazo que busca consolidar al país asiático como un mercado sólido, de alto consumo y con abastecimiento permanente de fruta de calidad. «Tras un crecimiento sostenido durante los últimos diez años —pasando de 700 a 16.000 toneladas anuales—, el sector proyecta duplicar dicho volumen en la próxima década a través de una expansión ordenada hacia diversas ciudades indias», indicó el profesional, agregando que  «el objetivo central es acompañar el incremento de volúmenes con un alza orgánica en la demanda local, posicionando a Chile como un proveedor confiable y altamente competitivo».

Para cumplir esta meta, Cruzat, remarca que las campañas de promoción actuales han puesto un énfasis clave en la ampliación territorial y en el marketing digital a través de redes sociales e influencers, orientándose a destacar los atributos saludables del kiwi, un aspecto de gran valor para los consumidores en la cultura india. » Estas acciones reflejan la materialización de un plan estratégico planificado y coordinado con los exportadores, diseñado para asegurar un crecimiento estructurado y responder con precisión a las demandas específicas del mercado indio», comenta.

A su vez, Abhijeet Patole, Head of Buying & Merchandising de MagSon, señala que “estamos orgullosos de introducir por primera vez kiwis chilenos premium en el mercado de Goa a través de nuestras tiendas. Las frutas chilenas son reconocidas mundialmente por su calidad superior, excelente sabor, altos estándares de inocuidad alimentaria y prácticas agrícolas sostenibles. Esta colaboración responde a una creciente demanda por productos importados de calidad y fortalece los vínculos comerciales entre India y Chile”, indicó

India se ha consolidado como un mercado cada vez más relevante para el kiwi chileno. Durante 2025, el país se posicionó como el tercer destino mundial para las exportaciones chilenas de esta fruta, alcanzando envíos por US$31 millones, lo que representó un crecimiento de 47% respecto de 2024.

GREEN 146: El nuevo kiwi verde de Zespri podría elevar el estándar global y desafiar a Hayward en sus estándares

El avance del programa de mejoramiento varietal de Zespri en  Nueva Zelanda puede  marcar un punto de inflexión en el negocio del kiwi verde. Con el desarrollo y las pruebas precomerciales de GREEN146 (A. chinensis), Zespri no solo busca dar con el reemplazo definitivo del tradicional kiwi verde Hayward, sino que busca imponer una nueva escala de calidad, productividad y sabor.

A través de la información técnica difundida por Zespri y un exhaustivo análisis gremial, el presidente del Comité del Kiwi de Chile, Carlos Cruzat, profundizaremos sobre las características de esta nueva variedad, los datos productivos arrojados en los ensayos y el inminente impacto competitivo para la oferta chilena.

Productividad y genética hermafrodita

De acuerdo con reporte de Zespri, el programa precomercial de kiwi verde cuenta con cerca de 20 hectáreas de ensayos . injertada en huertos de prueba en 2022. Para la cosecha 2026, el volumen alcanzó aproximadamente 54.000 bandejas equivalente a 189.000 kilos.

En términos de productividad, los rendimientos de fruta Categoría 1 superan en alrededor de un 50% el promedio de la industria en comparación directa con Hayward (ambos con aplicación de cianamida hidrogenada / Hi-Cane).  En estos estudios precomerciales en la zona de Bay of Plenty, el rendimiento comercial de GREEN146 fue 35% más que Hayward , mientras que en Northland, GREEN146 duplicó a Hayward.

Otra característica destacada es que, al tratarse de una variedad hermafrodita, permite prescindir del espacio habitualmente destinado a plantas macho en el huerto, siendo esa una de las razones que permite  elevar el potencial de kilos exportables por hectárea. En términos de calibre, el tamaño medio del fruto es ligeramente superior a Hayward, mostrando una leve mayor caída de frutos del 3%

En términos de comportamiento en packing, el porcentaje de embalaje (packout) de Categoría 1 promedió un 88%, alineándose con el estándar comercial de Hayward.

Finalmente, el documento detalla que alrededor de 49.000 bandejas fueron enviadas a los mercados de destino para evaluar su comportamiento a lo largo de toda la cadena logística, almacenamiento y góndola. Con estos resultados y el seguimiento del desarrollo de primavera, el directorio de Zespri evaluará en diciembre si autoriza su comercialización para 2027 o si continúa con una temporada adicional de pruebas.

 

«Esto es un gran desafío para el Hayward «

Para Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi, la aparición de GREEN146 no debe ser leída como un hecho aislado o una simple novedad varietal, sino como una señal crítica que transforma de raíz la competencia internacional.

«GREEN146 es una variedad muy promisoria que representa un gran desafío para el resto de los países productores y exportadores de kiwis, pero especialmente para Chile, ya que llegamos a los mercados en la misma ventana de tiempo,  compitiendo directamente con Nueva Zelanda», advirtió el líder gremial del kiwi.

Cruzat explicó que el gran desafío radica en que el consumidor ya no comparará alternativas equivalentes. «Una variedad verde mejor y diferente a Hayward significa que ofrecerán un producto exclusivo que nadie más tendrá, tal como ocurrió con el kiwi amarillo SunGold (G3). No estaremos comparando manzanas con manzanas y eso requiere de acciones a nivel productor para conservar la competitividad, donde la calidad será un factor crítico», observó.

 

Chile: Calidad, materia seca y descarte de huertos no aptos

 

Ante este escenario, la estrategia del kiwi chileno pasa obligatoriamente por una autoexigencia estricta en el manejo y los estándares de cosecha.

«Para competir, no hay otra opción que ser espectacularmente buenos. Aquellos huertos viejos,  con exceso de Categoría 2 o situados en zonas de precordillera, donde no alcanzan una óptima acumulación de materia seca, deben cambiar o no podrán competir cuando los mercados se estrechen. Cada productor debe hacer un diagnóstico frío: determinar qué porcentaje de sus hectáreas tiene la capacidad de llegar a fruta de primer nivel y cuáles huertos definitivamente no serán competitivos y deberán programar su salida del sistema», remarcó el presidente del Comité.

Cruzat concluyó enfatizando la necesidad de acelerar las metas de madurez y calidad: «El mercado internacional castiga severamente la Categoría 2 y la fruta sin sabor. La única vía es mejorar los parámetros de cosecha y aumentar l materia seca— para asegurar un kiwi rico de comer. El kiwi vive un momento de buenos precios y demanda, pero el desafío que viene exige reconvertir y perfeccionar lo que tenemos con urgencia.», cerró.

Redacción News Frutas de Chile 

Zespri demanda al gobierno de EE. UU. para recuperar millones de dólares en aranceles declarados ilegales

mar31_01La comercializadora neozelandesa de kiwi Zespri presentó una demanda formal en Estados Unidos para exigir el reembolso de más de 23,5 millones de dólares estadounidenses (alrededor de 40 millones de dólares neozelandeses) pagados por aranceles extraordinarios aplicados durante la administración de Donald Trump.

La acción judicial surge tras el fallo histórico de la Corte Suprema de los Estados Unidos en febrero de 2026, el cual determinó (por 6 votos contra 3) que el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) para fijar gravámenes a las importaciones fue ilegal y carecía de autorización del Congreso.

 

Impacto directo en los productores y el mercado

Durante 2025, cerca del 90 % de los envíos de Zespri hacia Estados Unidos se vieron afectados por gravámenes que iniciaron en un 10 % y ascendieron posteriormente al 15 %.

El director ejecutivo de Zespri, Jason Te Brake, explicó que la empresa absorbió parte del impacto para no comprometer su cuota de mercado en cadenas de retail estadounidenses como Walmart y Costco:

«El kiwi es un producto de precio relativamente alto en Estados Unidos. Sentimos que podíamos trasladar una parte del arancel, pero no el monto total sin frenar el consumo. Parte del golpe tuvo que ser asumido por nuestros productores en Nueva Zelanda».

 

Ventaja estratégica: Importador de registro

A diferencia de otros exportadores internacionales que dependen de distribuidores locales para tramitar devoluciones, Zespri opera a través de su propia filial en territorio estadounidense como importador oficial registrado (importer of record).

Esta estructura legal le otorga el derecho directo a solicitar la restitución de los fondos ante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP):

  • Destino de los fondos: De ser aprobada la devolución, los recursos se canalizarán a través de Zespri EE. UU. hacia los agricultores de regiones clave como Bay of Plenty, Northland, East Coast, Nelson y Waikato.
  • Proceso de reembolso: Hasta la fecha, la CBP ha devuelto cerca de 100.000 millones de dólares a diversas empresas afectadas, restando todavía decenas de miles de millones en litigios y revisiones administrativas.

Comité del Kiwi y la PUC dan inicio a nuevo ciclo de cursos para la especialización en Manejo de Postcosecha y Maduración de Consumo

poscosechakiwiCon el firme objetivo de elevar el estándar de calidad del kiwi chileno en los mercados internacionales y asegurar una experiencia óptima para el consumidor final, el Comité del Kiwi, en alianza estratégica con la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), anunció el inicio de un intensivo programa de formación técnica enfocado en la fisiología de maduración y manejo de postcosecha.

 

El programa formativo se dictará con una frecuencia de dos días a la semana durante todo el mes de agosto y la primera semana de septiembre. La iniciativa busca actualizar a la industria en temas de la poscosecha de kiwi, también derribar paradigmas operativos históricos y capacitar de forma integral a productores, exportadores e intermediarios comerciales, en el contexto de una industria que crece en volúmenes y que requerirá formar y disponer de equipos técnicos capacitados y actualizados

 

El desafío central: Conectar la madurez fisiológica con la madurez de consumo

Uno de los ejes conceptuales de esta capacitación radica en entender la naturaleza biológica del kiwi frente a otras especies frutales. Según explica Juan Pablo Zoffoli, reconocido experto en postcosecha y docente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el kiwi se cosecha en un estado de madurez fisiológica que dista significativamente de la madurez final de consumo.

 

«Tú quieres comer un kiwi que esté listo para consumir. La discusión se basa en eso, en cómo lograr que se manifieste esa madurez de consumo y evitar los errores más frecuentes que se cometen para no llegar a esa maduración óptima», señala Zoffoli.

 

Entre las equivocaciones técnicas más recurrentes de la industria, Zoffoli destaca la tendencia a cosechar fruta excesivamente inmadura en un intento por conservar la firmeza, o someter la fruta a prolongados almacenamientos a bajas temperaturas apoyados por tecnologías de retención. Estas prácticas terminan limitando severamente la capacidad posterior del fruto para reactivar su proceso natural de ablandamiento y desarrollo de sabores.

 

Para solucionar este dilema, el académico enfatiza la necesidad de orientar el huerto hacia cosechas con sólidos solubles más avanzados y aplicar técnicas de acondicionamiento previa a la venta o esquemas de premaduración.

 

«La calidad se tiene que entender finalmente de cómo la está mirando el consumidor», precisa el docente de la PUC. «El consumidor te pide la satisfacción del punto de vista organoléptico (alta materia seca) y después te pide una fruta que esté blanda para poder comérsela. Eso significa que realmente se degrade el almidón y se convierta en azúcar. El productor tiene que producir fruta con alta materia seca y después el exportador preparar la fruta para que logre ablandarse correctamente”.

 

Integración de la cadena y transferencia de conocimiento a los recibidores

Otro punto medular abordado en el marco de estos cursos es el rol fundamental de los distribuidores e importadores en los mercados de destino. Para Zoffoli, la cadena de suministro tradicional debe acoplarse con la etapa final de recepción para retroalimentarse de la experiencia real del consumidor.

 

«Muchas veces no nos damos el tiempo de enseñarles a los importadores, pero para eso tenemos que dominar todos esos aspectos nosotros primero para poder enseñarles», advierte Zoffoli. «Las personas involucradas en la producción y en la venta tienen que entender el producto con mayor propiedad, de manera que le pierdan el miedo a estar mandando una fruta con una menor firmeza”.

 

Finalmente, Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi observó que el objetivo de estas instancias conjuntas es entregar herramientas concretas, y que permitan a quienes trabajan en estas materias, así como a las nuevas generaciones, desarrollar una industria del kiwi chileno con calidad, que compita bien, que entregue el sabor que los consumidores quieren.

 

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Representantes de Frutas de Chile abordarán los desafíos de las industrias de la cereza y el kiwi en encuentro técnico en Curicó

Los principales desafíos productivos y comerciales que enfrentan actualmente las industrias chilenas de cerezas y kiwis serán parte de la conversación que reunirá, el próximo 20 de agosto, a productores, asesores, especialistas y representantes del sector en la tercera versión de Cherry & Kiwi Conference.

La actividad se desarrollará desde las 08:30 horas en Casona Verona, ubicada en Longitudinal Sur 196, Sagrada Familia, Curicó, y contempla una jornada de exposiciones técnicas enfocadas en producción, mercados, rentabilidad, innovación y sostenibilidad.

Entre los participantes estarán Claudia Soler, directora ejecutiva del Comité de Cerezas de Frutas de Chile, y Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi de Frutas de Chile, quienes entregarán la mirada de ambas industrias respecto de algunos de sus principales desafíos actuales.

Claudia Soler, directora ejecutiva del Comité de Cerezas de Frutas de Chile.
Claudia Soler, directora ejecutiva del Comité de Cerezas de Frutas de Chile.

Inocuidad, calidad y reputación de la cereza chilena

A las 09:45 horas, Claudia Soler presentará la exposición “Inocuidad, Calidad y Reputación: Impulsando el Crecimiento de la Industria de la Cereza”.

La temática cobra especial relevancia para un sector que ha experimentado un fuerte crecimiento durante las últimas temporadas y que actualmente enfrenta el desafío de consolidar su posicionamiento internacional en un escenario de mayores volúmenes y mercados cada vez más exigentes.

Desde esa perspectiva, aspectos como la calidad y condición de llegada, inocuidad, consistencia del producto y reputación del origen Chile adquieren una dimensión estratégica que involucra a toda la cadena, desde el huerto hasta el consumidor final.

La participación de Soler permitirá abordar estos temas desde la experiencia del Comité de Cerezas de Frutas de Chile, organización que representa a una parte importante de las empresas exportadoras del sector y desarrolla acciones promocionales, técnicas y de coordinación de la industria.

Carlos Cruzat pondrá el foco en la renovación del kiwi chileno

Posteriormente, a las 10:15 horas, será el turno de Carlos Cruzat, quien expondrá sobre “La urgente necesidad de renovación de la industria del Kiwi de Chile”.

El tema forma parte de una discusión que el sector viene desarrollando en torno a productividad, calidad, condición, nuevas variedades y competitividad frente a otros países productores del hemisferio sur.

El kiwi chileno enfrenta el reto de continuar fortaleciendo sus estándares productivos y comerciales y, paralelamente, avanzar en la renovación de huertos que permitan responder a las nuevas exigencias internacionales.

La presentación de Cruzat permitirá analizar el escenario desde la perspectiva del Comité del Kiwi de Frutas de Chile, que durante los últimos años ha impulsado estrategias destinadas a mejorar la calidad y homogeneidad de la fruta chilena y fortalecer su posicionamiento en los mercados internacionales.

Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi de Frutas de Chile
Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi de Frutas de Chile

Dos industrias que comparten desafíos

Aunque cerezas y kiwis poseen ciclos productivos, mercados y características comerciales distintas, ambas industrias enfrentan desafíos comunes.

La necesidad de mejorar productividad, mantener una calidad consistente, incorporar nuevas tecnologías, fortalecer la sostenibilidad y responder a los cambios de los mercados internacionales son temas que atraviesan actualmente buena parte de la fruticultura chilena.

Cherry & Kiwi Conference busca precisamente generar un espacio donde esas experiencias puedan cruzarse entre quienes producen fruta, asesoran huertos, desarrollan tecnologías y participan de la cadena comercial.

La jornada abrirá con la bienvenida de Isabel Widmer, gerente general de Abud & Cía., seguida de una presentación de Christian Abud, director ejecutivo de la empresa, denominada “Las lecciones que dejan la crisis de la cereza y el éxito del kiwi chileno”.

Programa: productividad, rentabilidad e innovación marcarán la jornada

Tras las exposiciones de Claudia Soler y Carlos Cruzat, el programa continuará a las 10:45 horas con un coffee break.

A partir de las 11:30 horas, el bloque denominado “Rentabilidad y proyección” estará enfocado en herramientas y experiencias directamente relacionadas con el manejo de los huertos.

Walter Masman, fundador y director técnico de Maxma Asesorías, presentará “Consideraciones de manejos para una primavera inestable”.

A las 12:00 horas, Raimundo Cuevas, gerente técnico de Abud & Cía., abordará “Del potencial al resultado: claves técnicas para producir kiwi de calidad consistente”.

Uno de los temas de innovación llegará a las 12:30 horas, cuando Joaquín Lake, gerente general de Springhead, y Patricio Murúa, asesor senior de Abud & Cía., expongan sobre “Inteligencia Artificial aplicada a la ecuación productiva: hacia huertos de cerezas más eficientes”.

Producción, datos y sostenibilidad durante la tarde

El segundo bloque comenzará a las 14:30 horas con Isabel Widmer, quien presentará “Proyecto kiwi desde cero: inversión, plazos y retorno económico”.

A las 15:00 horas, Daniel Fernández, gerente agrícola de Empresas Altamira, expondrá sobre “Evolución de la gestión en un huerto de kiwi: la importancia de la captura de datos para su análisis”.

Luego, a las 15:30 horas, Antonieta Verdugo, Product Development Specialist R&D de Sumitomo Chemical, abordará la experiencia de innovación detrás del desarrollo de Accede® SL.

El programa finalizará con la presentación “Sostenibilidad en acción: lo que medimos, lo que logramos y lo que viene”, a cargo de Luis Ahumada, gerente de Innovación y Sostenibilidad de Abud & Cía., e Isabel Widmer.

De esta manera, la tercera versión de Cherry & Kiwi Conference buscará reunir distintas miradas de la cadena en torno a dos cultivos relevantes para la fruticultura chilena, colocando sobre la mesa temas que van desde la reputación internacional de la cereza y la renovación del kiwi hasta el uso de inteligencia artificial y nuevas herramientas de gestión de los huertos.

Redacción News Frutas de Chile.-